OMG! Mis fotos "sólo mías" están por todos lados...
Esta semana hemos tenido como noticia más mediática, en lo que a seguridad informática se refiere, el "robo" de fotos a famosas de muy buen ver en situaciones comprometidas. Vaya por delante que yo no las he visto ni, por supuesto, he sido el autor de la filtración, aunque no me importaría tener la capacidad de tamaña fechoría, dados los conocimientos que implica tener.
Pero vamos a lo nuestro, que no es lamentarnos de lo que no sabemos sino intentar extraer alguna ensañanza de ello.
Leyendo por aqui y por allí vimos que la culpa en primera instancia se la llevó Apple por una flagrante falla de seguridad en un servicio (find my iPhone) que permitió acceder a su sistema de almacenaje en la nube, iCloud, consistente en que las copias de seguridad de sus dispositivos se hacen sin cifrar, en claro. A lo que se añade que hasta hace poco no han adoptado la autenticación en dos pasos, algo así como una doble contraseña: la "normal" y otra que se genera en el momento en que queremos acceder al servicio y recibimos por un segundo medio (otra cuenta de correo electrónico, una aplicación en el móvil...) Pero esta segunda medida de seguridad no viene "de serie" sino que aunque está disponible hay que activarla sí o sí voluntariamente. Y, claro, eso es un "coñazo" que va en contra de la comodidad de pulsar un botón y que esté todo hecho. ¿Hablamos del almacenamiento en "la nube"? Porque si la doble autenticación nos supone un trabajo excesivo, el mero hecho de buscar un servicio que lo guarde cifrado es un "extra" al que no estamos dispuestos... ¡y no hablemos de cifrar el contenido y subirlo, ya encriptado, a un servidor tipo dropBox, Copy... ¡o Google Drive! sin ir más lejos. Trabajo para chinos, dicho sea con todo el respeto pero en lenguaje de la calle. Eso sólo lo hacen los frikis o los neuras.