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lunes, 17 de agosto de 2015

Desvaríos de una noche de domingo

Echando un ojo a mi cuenta de Twitter esta noche me llamó la atención una entrada de @EduSatoe retwiteando otra de @adslzone en la que mencionan cinco webs para ver películas por streaming. Esto me ha llevado a pensar en qué película me gustaría ver en ese momento, que ha resultado ser la de “La liga de los hombres extraordinarios”, uno de cuyos personajes, y protagonista, es Dorian Gray; de aquí a recordar el “mito” de su pacto con el diablo para no perder la juventud -que no se corresponde con la realidad de la obra literaria- y pasar a buscar un símil en la informática de hoy día ha habido un par de pasos.
El primero me ha llevado a las también recientes publicaciones que estos días inundan las redes sociales con lo de la “fuga” de datos personales que el nuevo ¡y gratuito! Windows 10 carga en los servidores de Microsoft, allá en alguna “nube” de estado más que sólido y perfectamente geolocalizada; y compararlo con los datos que nuestros “inteligentes” smartphones avientan por cualquier app, empezando por el propio Android que los mueve, ha sido inmediato.
Aquí encontré mi símil: el señor Gray (de finales del siglo XIX, no el también sombrío y lujurioso de este siglo) vende su alma al diablo -que ya se que no es así- a cambio de mantener su juventud eterna; y nosotros “vendemos” nuestra alma del siglo XXI -nuestros datos- a Microsoft y a Google a cambio de no tener que pagar por un Sistema Operativo… Y como el personaje de la obra nos escandalizamos cuando nos enteramos de los detalles del "contrato" y tratamos de que nadie vea nuestro “retrato”, de que nadie haga uso de nuestros datos personales, de nuestras costumbres de navegación, de… ¡todo! que tan generosamente hemos “cedido” para siempre jamás a cambio de no tener que pagar.
Señores guionistas y acertados adaptadores de frases célebres: ya que todo esto ha surgido así, sin estar pintando una habitación un domingo de agosto (tú sabes que es a tí a quien me refiero), vayan pensando en adaptar aquella frase que estaba grabada en el famoso anillo del señor Bolsón y que alguien convirtió en la de “...un Sistema Operativo para atarlos a todos…” por alguna similar a la de “... dos Sistemas Operativos gratuitos que luchan por saberlo todo de todos nosotros…”

Hala, fin del desvarío y ¡gracias! si has sido capaz siquiera de empezar a leer esta… llamémosle entrada dominical.

viernes, 29 de mayo de 2015

#2_X1RedMasSegura_20150522

Se acabó el café, con bollería de @productoscodan (benditas conchas de chocolate que llevan años ayudándonos a superar momentos de gusa…) ya que los de los “tigretones” no se estiraron. Peor para ellos: no deben haber visto películas de “frikis” en las que los “hackers” sobreviven a base de dulce para mantener el coco en marcha… Pérdida de cuota de mercado. Snif!
Pero como no hay mal que cien años dure, las lágrimas apenas tuvieron tiempo de tocar el suelo pues teníamos a Pablo SanEmeterio y Jaime Sánchez "afilando" las uñas para hacernos dudar de la seguridad de las aplicaciones móviles.

¿Aplicaciones móviles seguras?

Empezaron aclarándonos que la privacidad en los dispositivos “powered by” Android es mala: basta con comprobar qué permisos damos a las aplicaciones cuando las instalamos. Todos los que nos piden, ya que de lo contrario la instalación se aborta. Todo o nada, sin medias tintas; ¿o acaso no acabáis de entender que es imprescindible que la “linterna de Android” -que se limita, dice, a encender el led de la cámara de fotos- tenga acceso a la libreta de direcciones, a enviar SMS, a…? Pues está meridianamente claro… ¿o necesitas más luz?

martes, 1 de julio de 2014

De cómo nos instalamos el malware Selfmite en el teléfono móvil

Una de las últimas infecciones que llega a los móviles, el gusano SMS bautizado como “Selfmite”, hace un uso encadenado de varias técnicas para llegar a nuestros teléfonos inteligentes con Android.

Todo empieza cuando nos queremos descargar una aplicación, en este caso concreto“The Self-Timer” a la que llegamos haciendo clic en un hipervínculo acortado vía Google (goo.gl) para despertar menos sospechas y que nos muestra una página web con “instrucciones” para descargar e instalar la aplicación TheSelftimerV1.apk

Tan pronto la instalamos tenemos un icono en el menú para que no dejemos de ejecutarla inmediatamente, con lo que la aplicación accederá a nuestra lista de contactos en el teléfono y mandará un SMS a los veinte primeros “invitándolos”, en nuestro nombre, a probar la aplicación... Después se conecta a una página web que también está acortada con goo.gl y realiza otras tareas necesarias (instalar otra aplicación, visitar una página web) para que el creador de la infección cobre por terminal infectado.

Los detalles más técnicos los podéis encontrar aquí, que es de dónde he sacado la información, pero lo que a nosotros nos interesa de cara a prevenir infecciones es ver qué técnicas de engaño se usan:
  1. Se hace uso de direcciones url acortadas para dirigirnos a páginas maliciosas, donde además nos pueden infectar vía watering-hole
  2. La aplicación no se instala desde la tienda oficial de Google, sino que se instala vía paquete descargado y sin controlar. No es que las aplicaciones de la tienda oficial sean todas, todas, todas legítimas, pero sí hay un mayor control frente a la descarga vía fichero.apk
  3. Recibimos una invitación por SMS de uno de nuestros contactos instándonos a probar la aplicación en cuestión... Ingeniería social pura: ¿quién no se fía de sus amigos?


Si echamos cuentas, la infección se extendería de forma exponencial: 1, 20, 400... Sigue tú calculando los cuadrados de 20, que yo me pierdo con tanto cero. Afortunadamente esto no es así ya que un número elevado de los destinatarios del SMS lo borrarán, lo ignorarán e incluso su antivirus les protegerá al intentar la instalación...


Porque también tienen antivirus en el smartphone, como tú ¿verdad?

martes, 20 de mayo de 2014

El "virus de la policía" llega a los móviles

¿Os acordáis del famoso virus de la policía? Ese que te bloqueaba el ordenador con una llamativa pantalla de fondo amarillo y escudos de la Policía, Guardia Civil, FBI... acusándote de descargas ilegales o tenencia de pornografía infantil y te pedía 100 €/$ por desbloquearlo? 

Seguro que sí, ése de la "familia" Reveton que evolucionó a Cryptoware-Cryptolocker y pasó a encriptar los ficheros más valiosos para el usuario: imágenes, vídeos, documentos de texto, pdf... con una clave de cifra asimétrica. En ambos casos el pago del rescate no aseguraba la recuperación del equipo, al margen de dejarnos con la sospecha de qué más nos habrían metido.

La penúltima versión, hasta donde yo sé -que no es mucho, todo sea dicho- mientras dejaba bloqueado el ordenador para nuestro uso lo hacía trabajar en segundo plano como minero de bitcoins: tal vez no cobraran por el rescate, pero mientras les ayudaba a generar bitcoins dentro de una red de ordenadores zombies.

Ahora, la última versión, ha saltado a los teléfonos móviles con nuestro querido Android, y somos nuevamente nosotros quienes lo instalamos de modo inconsciente: nos requieren instalar un reproductor de vídeo y nos ofrecen su descarga... Obviamente se trata de una descarga que no se hace desde la Google Play Store, y que en función de la configuración de nuestro terminal móvil adapta el contenido del "aviso" e imágenes al idioma y país del equipo.