lunes, 20 de mayo de 2019

Seguridad y privacidad online

Este era el título de la formación que impartió Pablo Yglesias los pasados 15 y 16 de mayo en el CIFE "María de Ávila" para profesores... ¡y un polizón!
Pero es que era irresistible: Pablo al mando de la palabra, y Cristina coordinadora de las jornadas. What else? como puso de moda cierto actor resultón hace ya un tiempo.
A priori el tema de la seguridad y la privacidad digital, la presencia online ¿qué les puede importar a los profesores más allá de conseguir que sus alumnos se desconecten de "las maquinitas"? Craso error el de quien haya llegado a pensar eso porque había expectación e interés.

domingo, 10 de marzo de 2019

De VAP™ a VIP sólo cambia el phish

Hojeando artículos esta tarde me ha llamado la atención un término que no había oído nunca: VAP™.
Corresponde a un acrónimo de la empresa Proofpoint (www.proofpoint.com) que significa Very Attacked Person. Persona Muy Atacada, pero no de los nervios -o al menos no antes de convertirse en objetivo- sino por los ciberdelincuentes a través de técnicas de phishing.
La entrada, que la tenéis aquí, rompe un poco con el mito de los objetivos más deseables en una empresa: hasta ahora lo eran los VIP, los “peces gordos”, blanco de unos tipos de phishing “dirigido” denominados spearphishing y whaling.

jueves, 18 de octubre de 2018

De cuando un profe vale más de lo que cuesta


Mucho tiempo ha que no subía nada al blog, pero algo ocurrido esta semana me ha “obligado” a volver para contarlo y romper una lanza a favor de esos profesores que además de estar “enamorados” de su asignatura son capaces de transmitir ese entusiasmo a sus alumnos. Y ya cuando hablamos de profesores TIC la cosa se pone interesante. Al lío.
Hace unos días me llamó mi hijo pequeño (4º de la ESO):

miércoles, 6 de diciembre de 2017

Facturas falsas en el mail del trabajo

Ni en vísperas de puente –para quien lo tenga- los malos descansan. Claro, que en este caso se supone que los malos no son de aquí…
¿Qué por qué reflexiono así? Pues porque esta mañana, dentro de las tareas “cotidianas”, he estado atendiendo al correo electrónico, y me he encontrado con uno, ya abierto (#OMG) y que ¡por supuesto! nadie había abierto… aunque fulano y mengano han estado “fuera”.

Ya de entrada no pinta bien, pero como no trae adjuntos el servidor ha tragado y me la ha dejado en la bandeja de entrada. Algo es algo.
Pero empieza el mosqueo: 

miércoles, 25 de octubre de 2017

Infectado sin ver porno ¿te lo puedes creer?

“Eso es mentira” sería la respuesta inmediata que daríamos a esa pregunta, y no dudando respecto a que se haya infectado el dispositivo sino a la segunda parte. Somos así de retorcidos: “cree el ladrón…”

Pero desafortunadamente sí es posible que nos pase por el mero hecho de acceder a una página web. El último ejemplo lo tenemos con #BadRabbit, un ransomware que está haciendo sus estragos allá por Rusia y Ucrania principalmente; pero que no tardará mucho en llegarnos, bien sea tal cual o con adaptaciones “locales”.

Pero esto ¿cómo puede pasar?

domingo, 6 de agosto de 2017

¿Cuántos amigos tienes?

Internet acerca a la gente pero aleja a las personas. Seguro que esta frase, lapidaria, la hemos oido muchas veces referida a esa ¿bien o mal? llamada adicción a Internet. Y hasta podríamos estar de acuerdo con esa afirmación que, no obstante, nos suena rara, con ese sentido contrapuesto de acercar-alejar, gente-persona...
¿Alguna vez os habéis parado a pensar más detenidamente en ello?

lunes, 15 de mayo de 2017

Qué es y cómo ha llegado el ransomware WannaCry


Nota: este NO es un artículo técnico sino una explicación para usuarios básicos de qué y cómo ha podido haber una infección de malware tan extendida y con tanta repercusión mediática. Los artículos técnicos que he consultado para ilustrarme están al final de la entrada (y merece mucho la pena leerlos).

El pasado viernes, a eso de media mañana, el informático de la Sala se acerca y me dice: “Echa un ojo a las noticias: hay una infección “gorda” ahí fuera”; pero se quedó en eso, ya que la carga de faena -y una feliz celebración a recién-papás lo impidieron.
Tres de la tarde, saliendo del trabajo y ya con cobertura la cuenta de Twitter y, especialmente las de Telegram, estallaban a mensajes: algo inusual estaba pasando. Vamos, como que decían que Telefónica, Iberdrola y alguna otra empresa grande, incluso extranjeras, se “habían caido” por un ataque informático. Las orejas tiesas ¡era algo grande de verdad!
El viaje de vuelta a casa en tren, aún a pesar de haber dormido muy poco la noche anterior lo hice, contrariamente a mi costumbre, totalmente despierto y conectado, viendo cómo bajaba alarmantemente el niveĺ de la batería del móvil; pero no podía, no quería desconectar… estaba enganchado al devenir de la infección que se prometía mundial.

¿Qué pasó?